Consejos para una aplicación óptima con pistola aerográfica imagen

En un reciente post, te contábamos algunas cosas que, quizá, desconocías de las pistolas aerográficas, herramienta indispensable para todo pintor de coches. Ahora queremos darte algunas claves o consejos para utilizarla de forma eficiente en el taller.

Y es que sea cual sea la pistola que utilices, debes seguir siempre algunas recomendaciones que no está de más recordar, pues tan importante es realizar una buena preparación de la pieza o de la pintura como su aplicación para el resultado final sea óptimo.

De este modo, es importante que tengas algunos aspectos en cuenta como, por ejemplo, la potencia del compresor que debe ser la adecuada para dar el suficiente volumen de aire a la pistola que se esté empleando, teniendo en cuenta que la necesidad de las pistolas HVLP es mayor que la de las híbridas o convencionales. Asimismo, la presión de aplicación debe ser ajustada a las características de la pistola que se emplee.

De igual forma, el diámetro de la boquilla o pico de fluido debe ajustarse a la viscosidad de la pintura y al tipo de pistola, ya que a mayor viscosidad mayor diámetro será necesario y una pistola de succión frente a una de gravedad, precisará el mismo o un tamaño mayor para la aplicación de la misma pintura, ya que la de succión ha de contrarrestar la fuerza de gravedad. Recuerda que el diámetro de boquilla que ha de emplearse se indica en las fichas técnicas de los productos.

También debes prestar atención a la distancia de la pistola (menor en las HVLP), la velocidad de aplicación (uniforme y constante, desde el inicio al final de la aplicación de cada mano, y que adaptarse a la pistola con la que se esté realizando la aplicación), la forma del chorro de pintura proyectado o ‘abanico’ (más redondeado —menos presión en los laterales de la boquilla— o alargado —más presión en los laterales—).

Asimismo, la cantidad de pintura se debe regular en función de la viscosidad de la pintura y el paso de aire. De este modo, un elemento fundamental en las pistolas es el conjunto pico/aguja, que actúa de válvula dando paso a la pintura. Normalmente el regulador está abierto completamente y es el pintor el que, apretando más o menos el gatillo, regula la cantidad de pintura al dejar más abierto o cerrado el paso de pintura.

La limpieza y engrasado, clave

Por último, aunque no menos importante, el pintor debe tener en cuenta que, para un correcto funcionamiento y mantenimiento de la pistola, es fundamental limpiarla después de cada aplicación, y cada cierto tiempo, efectuar una limpieza más exhaustiva.

Ten en cuenta que la limpieza de la pistola es imprescindible y fundamental para conseguir un buen acabado final. Con una pistola sucia y con los conductos de la boquilla obstruidos, el producto no se atomiza correctamente y el abanico queda descompensado. En la pistola en que quedan restos y suciedad de otras aplicaciones, la suciedad se arrastra nuevamente a la pieza en forma de motas.

Para limpiar correctamente la pistola después de aplicar los productos, es conveniente utilizar lavadoras de pistolas (ya sean automáticas o manuales), así como los productos adecuados para su limpieza (disolventes y/o agua).

En este sentido, no es aconsejable, por ejemplo, introducir las pistolas en cubas con disolvente sucio para su limpieza, pues con el tiempo, acaban depositándose restos de pintura por el conducto de aire, lo que obliga a sustituir la pistola con el coste que ello conlleva.

Por otro lado, además de la limpieza después de cada aplicación, se debe realizar un correcto mantenimiento de la pistola, engrasando de vez en cuando las partes móviles y cambiando las juntas cuando sea necesario.

Volver