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Consejos útiles para efectuar un correcto enmascarado en el taller imagen

En El Blog del Pintor ya te hemos hablado tanto de la importancia del enmascarado como de los tipos de enmascarados que hay, así como algunas recomendaciones básicas. En este nuevo post te vamos a ofrecer algunos consejos prácticos muy útiles para efectuar esta operación de forma óptima en el taller.

Es muy importante recordar que, antes de proceder con el enmascarado y pintado, es esencial que la superficie del vehículo donde vaya a realizarse la reparación esté completamente limpia. Para ello se elimina hasta la última mota de polvo y se desengrasa hasta que el área esté seca. Muchos productos usados para enmascarar pierden efectividad si se usan en zonas ligeramente sucias por lo que la pintura no cubrirá correctamente el vehículo y habrá que repintar de nuevo.

Al mismo tiempo, debemos elegir la opción más conveniente respecto a las piezas que se van a desmontar y las que se dejan para enmascarar, así como seleccionar las piezas que se deben enmascarar en cada operación de pintado.

Consejos prácticos para un buen enmascarado

Es importante disimular la línea de corte en las zonas de unión, así como enmascarar correctamente contornos de puertas o parabrisas, levantándolos con el burlete de junquillos o la cinta de molduras. Además, las piezas pequeñas que no se desmonten se deben cubrir totalmente.

Por otra parte, debemos asegurar que la cinta se pega correctamente, pero sin estirarla. En algunos casos, será necesario introducirla en extremos estrechos, por lo que es conveniente utilizar espátulas de plástico que no dañen la pintura.

Para zonas difíciles, lo más recomendable es colocar el papel o film en varios tramos. En zonas curvas, conviene aflojar la tensión del papel para que no se estire o levante. Asimismo, debes realizar un perfil de todas las piezas a enmascarar empleando solo cinta. Ten en cuenta que después del perfilado se dispone de un margen de ajuste mucho mayor.

Y recuerda, la retirada del enmascarado se realizará al terminar la evaporación, antes del endurecimiento de la pintura. Lo haremos con especial cuidado para no dañar la pintura fresca. Para ello, sujetaremos la cinta cerca de la pieza y tirando hacia la zona enmascarada.

Por último, enrolla el enmascarado con la pintura hacia dentro del rollo, recoge el material y guarda el que se pueda reciclar.

¿Papel, fundas, film...?

Ya te contamos en otro post que el pintor tiene a su disposición una amplia gama de productos para efectuar un enmascarado perfecto, que evite repeticiones innecesarias. Si optamos por el papel para realizar el enmascarado, ten en cuenta que, para zonas de difícil colocación, primero debes colocar la cinta y después el papel.

Además, recuerda no cortar el papel muy justo y, si debes doblar, es preferible siempre hacerlo hacia el interior. Y, sobre todo, al enmascarar realiza el menor número de empalmes posible, pues se evitan pulverizaciones.

Por su parte, si se opta por fundas o por láminas de film, es conveniente perfilar con cinta la zona donde se vaya a trabajar, cubrir todo el vehículo con la funda o film protector y cortar por la zona delimitada con cinta, y sujetar.

Además, ten en cuenta, no retirar el film cortado totalmente. Es mejor introducirlo en el interior del vehículo. Por ejemplo, si enmascaramos el capó, solo cortaremos tres laterales del contorno, así podemos introducirlo en el compartimento del motor, protegiéndolo.

Últimas recomendaciones

El proceso de enmascarado debe realizarse de forma muy meticulosa para que cumpla correctamente su cometido. A modo de resumen, debemos recordar que, para efectuar un buen enmascarado en el taller, lo primero de todo es asegurarnos de que el vehículo está bien preparado, seco y limpio.

Además, es recomendable utilizar desengrasante en juntas de goma y enmascarar siempre las áreas interiores primero. De igual forma, debemos mantener el papel y la cinta de enmascarado bien planos para evitar la formación de exceso de pulverización. Así, debemos evitar estirar la cinta demasiado.

Por otro lado, es aconsejable utilizar dispensador de papel con cinta, así como utilizar un buen papel resistente al disolvente (con el lado brillante hacia arriba). De igual forma, debemos cambiar papel y enmascarado entre operaciones. También conviene encintar las puntas de papel hacia abajo para evitar atrapar polvo.

Por último, recuerda siempre volver a enmascarar después de imprimar a no ser que se utilicen productos ‘húmedo sobre húmedo’ y eliminar el enmascarado rápidamente después del ‘horneado’ o secado en cabina.

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