Los 7 errores que pueden hundir tu taller de Chapa y Pintura

Evita, de la mano de PPG, los fallos en la gestión de tu negocio de carrocería que pueden ponerlo en jaque

Todo gestor tiene miedo al fracaso y tanto Gerentes y responsables de talleres como Directores de Postventa no son una excepción. Por esta razón, en este post vamos a poner el foco en 7 errores en la gestión del taller de carrocería que pueden afectar no sólo a su rentabilidad sino a su propia viabilidad.

Y es que los talleres de vehículos han dejado de ser meros reparadores para convertirse en empresas de reparación donde aspectos como la relación con el cliente, el control de costes, el análisis de la productividad y otros muchos factores han de ser tenidos en cuenta para asegurar su futuro.

Así, una buena formación del personal técnico, disponer de las herramientas adecuadas o buscar la eficiencia en los procesos para reducir los tiempos de las reparaciones son sólo algunas cualidades de un taller de carrocería adaptado a las exigencias del mercado actual.


Los 7 errores que pueden hundir tu taller

Por ello, desde PPG queremos poner el acento en aquellos errores que, desde nuestro punto de vista, hay que evitar en la gestión del taller de carrocería pues pueden incidir gravemente en la marcha negocio y, llegados al extremo, ponerlo en apuros.

 

1.- No contar con profesionales cualificados
 

La evolución de la automoción ha obligado a los profesionales de la posventa a adaptarse a los cambios experimentados por los vehículos. En el caso de la carrocería, los especialistas de su reparación se han tenido que adaptar, por ejemplo, a los nuevos acabados y materiales introducidos.

Por ello, un primer error es obviar tanto la gestión de equipos como la formación, dos elementos clave para el buen funcionamiento del taller de chapa y pintura. Y es que, por un lado, un buen responsable del taller de carrocería motiva e implica a los profesionales a su cargo inspirando a su equipo, repartiendo los roles de forma adecuada, reconociendo los logros…

Pero, además, trabaja para proporcionarles la mejor formación. Esa que permite ser más eficientes y productivos, aspectos indispensables para conseguir trabajos de calidad y rentables. En este sentido, contar con proveedores que aporten valor a nuestro negocio es clave. Consciente de la importancia de estos factores, PPG ofrece una amplia oferta de formación, situándonos más allá de un mero proveedor de pintura. Una formación en la que sus distribuidores, los mejores del mercado, también son colaboradores fundamentales e indispensables.

 


2.- No usar materiales y herramientas de calidad

Vinculado al error anterior, para ser eficientes y productivos es crítico contar con los mejores materiales y herramientas que ofrece el mercado: no hacerlo es un error. En este sentido, la experiencia de primer equipo de PPG nos permite ofrecer productos que cubren todas las necesidades del taller de carrocería.

Y es que acabados e igualación de color perfectos son más fáciles de conseguir con fabricantes de pinturas que trabajan estrechamente con los fabricantes de vehículos. No en vano, nuestras sinergias con los OEM nos permiten mantener nuestra oferta de colores actualizada y asegurar que nuestros clientes son capaces de reproducir el color de cualquier coche que visite su taller.

Y para lograr esa eficiencia y productividad que requiere el taller de hoy, las herramientas de color de PPG se han diseñado para identificar (Rapidmatch™ Go) y mezclar (Paintmanager® y Touchmix®) los colores de forma más rápida y sencilla.

3.- No prestar atención a la seguridad

La prevención de riesgos laborales es otro de los aspectos que toda empresa de reparación debe cuidar. Por ello, un responsable del taller de carrocería eficaz procura que trabajadores e instalaciones cumplen con los requisitos de seguridad exigidos para evitar accidentes que, en el mejor de los casos, desemboquen en bajas laborales (en 2018 la media se situó en 38,6 días), con el impacto negativo que ello puede tener en la productividad del taller.

Por eso, además de contar con la formación necesaria, los profesionales deben disponer, y hacer uso, de los equipos de protección adecuados. Además, instalaciones y herramientas deben permanecer siempre ordenadas y limpias para evitar riesgos, con especial atención a la cabina de pintura.

 

4.- No apoyarte en la tecnología

Las herramientas digitales de gestión optimizan desde las citas previas, a la distribución de la carga de trabajo, pasando por la compra de material o la facturación. Así, transformar el taller convencional en un digitalizado mejora su eficiencia, ya que permite, por ejemplo, planificar las reparaciones en base a la disponibilidad de piezas, material, profesional especialista y/o de la instalación. Con ello, no sólo mejora la eficiencia de los procesos, también la satisfacción del cliente final.

En este sentido, además de las herramientas de color, PPG ofrece al taller de carrocería Moonwalk™, una solución diseñada para adaptarse a cualquier sala de mezclas, que reduce significativamente el desperdicio de productos, ahorra tiempo de trabajo productivo y transforma el box de pintura en un entorno más limpio, seguro y atractivo. El consumo de pintura está totalmente optimizado gracias a esta solución de dispensación lista para usar altamente precisa, libre de gotas, y de colores ajustados.



5.- No darte a conocer: mala o nula publicidad

Unido a lo anterior, no usar la tecnología para darte a conocer también es un error. Y es que el boca a boca ya no es suficiente para atraer clientes. Con un mercado cada vez más competitivo, nuestro negocio debe apoyarse en otras estrategias, no sólo en las recomendaciones de clientes satisfechos.

Así, las nuevas tecnologías nos acercan, gracias al marketing online, a ese usuario cada vez más digitalizado. PPG ayuda a sus clientes, con cursos de formación específicos, a poner en marcha sus estrategias online para fidelizar y atraer clientes.

 

 

6.-No poner al cliente en el centro de la gestión

No es nuevo: la gestión eficiente del taller de chapa y pintura actual sitúa al cliente en el centro de su negocio. Por eso, entre sus principales objetivos está ofrecer la mejor experiencia, para conseguir clientes satisfechos que regresen a sus instalaciones siempre que necesiten reparar sus vehículos.

Tampoco podemos perder de vista al mercado, observar cómo evoluciona el sector y los clientes. De esa forma, el responsable del taller de carrocería eficiente conoce las tendencias del mercado, los hábitos y necesidades que van surgiendo para ir adaptando el negocio a esas nuevas demandas.

 

 

7.- No analizar el desempeño del taller

Entre los beneficios que aportan las herramientas digitales en el taller, uno fundamental es que facilitan el análisis del negocio, tanto desde el punto de vista operativo como de resultados, además de aportar información para enfocar su gestión. No en vano, las empresas con mayor rendimiento destacan frente a su competencia.

Por eso, analizar el desempeño del taller permite conocer si el negocio está fallando en algún aspecto, con el objetivo de introducir las medidas correctoras necesarias. También permite saber si, por ejemplo, se efectúan correctamente las peritaciones o estamos perdiendo dinero en cada operación.

Todos estos aspectos y más forman parte del programa MVP Business Solutions de PPG y su propuesta de mejora del rendimiento, de formación, consultoría y servicios de valor añadido.


¿Quieres un taller más próspero? Quizá te interese nuestro post sobre cómo concentrar los esfuerzos en el cliente. Y si quieres Consejos para gerentes de taller como o aplicadores como tú que buscan optimizar los trabajos de repintado en su taller, asómate a este otro post.

 

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