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Defectos de repintado: las ampollas y cómo evitarlas imagen

El trabajo en el taller de carrocería requiere un cuidado especial por parte del profesional especialista. Como si de una obra de arte se tratara, cada pequeño detalle influye en el resultado final, por lo que poner la máxima atención en cada paso, desde la preparación del vehículo y de los materiales hasta el secado final, es fundamental.

De hecho, un pequeño fallo en sólo uno de los pasos puede dar al traste con nuestro trabajo y obligarnos a repetirlo, con lo que esto supone en pérdida de tiempo y empleo extra de materiales.

¿Qué son las ampollas?

Uno de los defectos que más dolores de cabeza provocan en el pintor del taller es la aparición de ampollas, esas pequeñas burbujas o granulaciones que pueden surgir en las capas de acabado y que no son más protuberancias de aire húmedo que quedan ocluidas en la película.

Estas ampollas, que pueden aparecer en las fases de aplicación de la masilla, el aparejo, o del color y barniz, lo hacen por varias razones: formación de agua condensada, debido a cambios de temperatura; por presencia de pequeñas burbujas de aire atrapadas por las superficies porosas o parcialmente secas (por la masilla de poliéster), o bien por algún tipo de contaminación de la línea de aire comprimido (agua, grasa o suciedad).

De este modo, aquí pueden influir en su aparición además de las condiciones medioambientales, una limpieza incorrecta, una preparación o aplicación del producto inadecuada, un mantenimiento poco exhaustivo de los equipos.

Cómo prevenirlas

Si bien en ocasiones pueden aparecer agentes externos que estropeen nuestro trabajo, por muy meticuloso que éste haya sido, conviene tener en cuenta algunas claves que nos ayudarán a prevenir su aparición. En este sentido, debemos:

Al pintar, debemos evitar que las superficies estén mucho más frías que el ambiente para que la humedad no condense.

Debemos verificar el secado completo de las capas inferiores y aislar las superficies porosas.

Es importante eliminar periódicamente el agua de la línea de aire comprimido y mantener los filtros en perfecto estado.

La solución para reparar la aparición de ampollas será eliminar las capas de pintura que haya por encima de la que ha ocasionado el daño y estructurar de nuevo la pintura.

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