Defectos de repintado: los hervidos y cómo evitarlos imagen

Son muchos los contratiempos que pueden surgir durante los trabajos de repintado de una superficie. Entre ellos se encuentran las burbujas de disolvente o hervidos. Para evitar este tipo de problemas que nos impiden optimizar el tiempo y conseguir el resultado que queremos hay ciertas precauciones que podemos tomar.

Detectaremos este efecto cuando veamos puntos sobre la superficie recién pintada, que aunque pequeños son visibles. También pueden aparecer cuando se acaba de secar la pintura, siendo perceptible una pérdida de brillo.

Este defecto se produce cuando el disolvente queda atrapado por la pintura y sale al exterior rompiendo esta capa. Si el proceso de secado es desigual, o se realiza con una temperatura no adecuada, el resultado puede ser todavía más pronunciado.

Hablamos de una complicación que puede estar relacionada con varios factores del proceso de trabajo:

  • La preparación del producto o el secado.
  • Otro de los errores puede radicar en el tipo de diluyente que se haya empleado.
  • Que la temperatura de secado sea muy elevada o que hayamos esperado demasiado tiempo antes de secar.
  • Asimismo, hay que controlar que el tiempo de espera entre manos sea el adecuado.

Si sufriésemos este contratiempo en uno de nuestros trabajos, podemos  intentar arreglarlo con una lija muy fina, puliendo y abrillantando o también intentando matear la superficie y aplicando el acabado para eliminar esos puntos que estropean el trabajo de calidad que buscamos.

 

 

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