Defectos de repintado: qué es y cómo evitar la pérdida de adherencia imagen

Conseguir el acabado perfecto en el repintado de vehículos es posible. Sin embargo, lograrlo requiere que el especialista del taller de carrocería emplee sus cinco sentidos en todas y cada una de las etapas del proceso de repintado, desde la preparación hasta la última aplicación y el secado.

Desde El blog del pintor pretendemos ofrecer algunas pautas y consejos con los que el pintor de vehículos pueda hacer con mayor seguridad si cabe cada uno de los trabajos que tiene que llevar a cabo en el taller.

Y es que cada vehículo supone un nuevo reto para el profesional de la reparación de carrocerías, ya que, el más mínimo error, puede arruinar un trabajo de horas (incluso días) con los contratiempos que ello conlleva. Por no hablar de la incidencia negativa que tienen tanto en el proceso productivo como en la propia rentabilidad del taller.

¿Qué es la pérdida de adherencia?

Por eso es tan importante evitar la aparición de defectos en el trabajo del taller de chapa y pintura. Sin embargo, el factor error está ahí y nunca se está a salvo de que, por uno u otro motivo, acabe apareciendo.

Uno de los defectos de repintado más comunes y al mismo tiempo, uno de los más graves, ya que deja sin ningún tipo de protección el soporte pintado, es el desprendimiento de la película de pintura producido por una pérdida de adherencia.

Este defecto se manifiesta porque la pintura se desprende de la superficie en forma de escamas, las cuales suelen partirse fácilmente. Esta tendencia a desprenderse sucede sobre todo en los bordes de la superficie.

Causas de la pérdida de adherencia

La pérdida de adherencia puede manifestarse de formas diferentes, por lo que hay que distinguir entre la perturbación de la adherencia con el substrato (chapa), y la adherencia precaria entre las diferentes capas.

Podemos resumir que, generalmente, este defecto puede estar ocasionado por una incorrecta preparación del soporte a pintar (acero, acero galvanizado, cataforesis, plástico…). Así, entre las posibles causas que motiven la pérdida de adherencia puede estar, por ejemplo, que en la superficie a pintar queden restos de pintura, siliconas, aceites, ceras, grasas, etc.

También puede aparecer este defecto si sobre un substrato se aplica una imprimación no adecuada, o si no se ha lijado bien el substrato o la capa precedente de imprimación. De igual forma, si el grosor de la imprimación o de la capa base es escasa, o si la aireación de la capa base es insuficiente también podemos encontrarnos con esa pérdida de adherencia.

Cómo evitar y solucionar la pérdida de adherencia

Debe asegurarse una buena limpieza del soporte y un perfecto secado, empleando el disolvente de limpieza específico y efectuar el lijado prescrito para el proceso, continuando con una nueva limpieza. Igualmente, mejoraremos la adherencia aplicando las manos de pintura suficientemente húmedas y con espesores delgados. De este modo, se asegura un buen anclaje de la película de pintura.

En resumen, para evitar que surja este defecto es recomendable recubrir los substratos con el espesor recomendado por el fabricante; y seleccionar adecuadamente la imprimación a aplicar y procurar dar el suficiente tiempo de aireación entre capas.

Del mismo modo, emplear el disolvente y catalizador adecuados, además de desengrasar antes de efectuar la operación de lijado y pintado son otras dos acciones que favorecerán que este defecto no aparezca.

Y si hemos detectado esa falta de adherencia, para darle solución, no habrá otro remedio que el decapado y lijado de toda la zona afectada, reiniciando el proceso de pintado desde la interfase en la que se ha producido la falta de adherencia, llegando, si es preciso, hasta la base del soporte.

 

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