¿Necesitas ayuda?

Defectos de repintado: qué es el ‘efecto seda’ y como evitarlo en el taller

La automoción es un sector en evolución constante. Tanto desde el punto de vista mecánico, como del diseño o del uso de materiales para su carrocería, los avances tecnológicos no cesan, en su mayoría con el objetivo de conseguir vehículos más eficientes y más respetuosos con el medioambiente.

Esos avances en las carrocerías no se ciñen únicamente al uso de materiales (aceros de alta resistencia, aluminio, fibra de carbono…). También la pintura evoluciona para adaptarla a las necesidades y exigencias de cada momento, reduciendo al máximo su impacto en nuestro entorno, al tiempo que permite cada vez mayor variedad de tonos y efectos para conseguir colores cada vez más exclusivos.

En este sentido, los fabricantes de vehículos confían en los principales fabricantes de pinturas como PPG para el desarrollo de esas pinturas que permiten vehículos más personalizados y personalizables.

¿Son inevitables los defectos en el repintado?

De igual forma, el taller de reparación de carrocería tiene a su alcance innovaciones tecnológicas que facilitan los trabajos de reparación de chapa y pintura (identificaciones de colores más exactas, mezclas precisas que optimizan los materiales…) y que permiten trabajos más eficientes y acabados perfectos a pesar de tener que trabajar con pinturas cada vez más complejas.

No obstante, y pese a los constantes avances, el profesional del repintado nunca está a salvo de la posible aparición de defectos en el repintado. Y es que a pesar de una preparación cuidadosa, los avanzados métodos de aplicación o el uso de sistemas de pintura de alta calidad, los defectos en el repintado de un vehículo no pueden ser eliminados por completo, ya que son muchos los factores que pueden influir para su aparición.

Un taller de calidad actual, sin embargo, no puede permitirse errores en los trabajos de pintura. Por ello, conocer por qué se producen y prestar la máxima atención en cada etapa del proceso es fundamental. No en vano, la eliminación de los defectos implica un impacto negativo en la productividad y la rentabilidad del taller.

Defecto de repintado: ‘efecto seda’

En El Blog de PPG ya hemos visto algunos de los defectos más comunes en el repintado de vehículos, aunque no son los únicos. Otro con el que puede tropezarse cualquier profesional del taller es el denominado ‘efecto seda’ ¿en qué consiste?

Este defecto se hace evidente en colores metalizados cuando las partículas de aluminio tienden a situarse en la misma dirección. Principalmente aparece en superficies verticales en las que por el propio peso del aluminio, "gotea" sobre la pintada aplicada, hasta casi llegar al descuelgue.

¿Por qué aparece? Son varios los motivos que influyen en su aparición, si bien suele darse por una dilución errónea de la mezcla, por un ajuste incorrecto de la pistola (boquilla, aire…) y/o una técnica de aplicación errónea, así como un tiempo de evaporación entre capas insuficiente.

¿Cómo evitar su aparición? En primer lugar, como siempre, consultar la Ficha Técnica y utilizar la técnica de aplicación sugerida en la misma. A partir de ahí, no aplicar manos excesivamente cargadas; seguir las ratios de dilución recomendadas; utilizar una buena práctica de aplicación; y respetar los tiempos de evaporación.

Y si a pesar de nuestro esmero en todas las etapas del proceso, acaba apareciendo el ‘efecto seda’ en nuestro trabajo de repintado, para su rectificación sólo cabe una solución: lijar y repintar de nuevo.

Volver