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falta de opacidad

La aplicación de pintura por pulverización es la única forma de obtener el brillo, los efectos de color y la apariencia sobresaliente que exigen, hoy en día, los clientes del taller. De este modo, el profesional del repintado no tiene otra que adaptarse a esta necesidad y dominar lo mejor posible todo el proceso, desde la preparación de los materiales y del propio vehículo y las superficies a repintar, hasta la pulverización, incluso, más allá.

Y es que el más mínimo fallo en cualquiera de las etapas del repintado, puede ser suficiente para dar al traste con el resultado final. Algunos de estos fallos sólo dañarán la apariencia del acabado final, mientras que otros, incluso, pueden interferir en la principal función de los recubrimientos como es su protección contra la corrosión o la intemperie.

De este modo, y como la reparación de defectos no supone sino más problemas para el trabajo diario (pérdida de tiempo, aumento de costes…), la mejor estrategia será evitar que ocurran. En este sentido ¿sabes qué es y cómo evitar la falta de opacidad?

¿Qué es y por qué aparece la falta de opacidad?

Otro de los defectos comunes en el repintado de vehículos es, precisamente, la falta de opacidad en la que las superficies inferiores son visibles a través de la capa de pintura, normalmente (aunque no siempre), en zonas de difícil acceso para su repintado o en bordes o filos pronunciados.

¿Y por qué motivo surge la falta de opacidad? Como suele ocurrir con los defectos de repintado, no hay una única causa detrás de su aparición, si bien la falta de opacidad se produce por un espesor inadecuado o bajo poder cubriente de la capa de color.

Esto suele estar motivado por: una técnica de aplicación incorrecta (capas de aplicación demasiado finas); una luz insuficiente o poco espacio de trabajo en el área de pintado; una superficie a pintar de difícil acceso; una mezcla pobre de los productos de pintura (esmalte diluido en exceso); o un sustrato irregular o preparado de forma inadecuada. Incluso puede surgir por una reducción del espesor de la capa de color debido a un pulido excesivo.

¿Y cómo podemos evitarla?

Para evitar la falta de opacidad, es necesario asegurarse de que los materiales de pintura se mezclan correctamente (agitarlos bien y diluirlos solo como se indica en la Ficha Técnica) y que la aplicación de la capa de acabado se realiza con los espesores recomendados (para colores de baja opacidad, utilizar aparejo adecuado).

De igual forma, es fundamental utilizar una técnica de aplicación correcta, asegurándonos un espesor de producto correcto y uniforme (y prestar especial atención a las zonas a repintar que sean de difícil acceso —bordes y filos pronunciados, por ejemplo—), así como dejar tiempos de evaporación suficientes entre las capas.

También, es muy importante trabajar en un espacio apropiado y con buenas condiciones de iluminación, además de evitar pulidos excesivos.

¿Y cómo solucionamos en el taller este defecto? La única solución es sencilla: lijar la zona afectada, una vez la superficie esté seca, y pintar de nuevo.

Si quieres aprender a prevenir y reparar cinco de los defectos de repintado más habituales en el taller de carrocería, no te pierdas este post.

De igual forma, puedes asomarte este otro post donde podrás conocer qué es el metamerismo o cómo eludir, entre otros, la piel de naranja, los cráteres, las arrugas, los cuarteados o los pulverizados.

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