La reparación de carrocería y la evolución de la actividad de sus negocios: ¿De qué depende la eficacia de los sistemas ADAS?

Los avances tecnológicos en los vehículos (ADAS, innovaciones en las carrocerías...) han logrado reducir el número de accidentes viales (especialmente, los graves). Una tendencia que irá a más y que no significa que el negocio de la reparación de carrocería se vaya a ver afectado negativamente. Más bien se producirá una evolución en su actividad, pero a la que los talleres sabrán adaptarse, como siempre han hecho.

En este sentido, los sistemas avanzados de ayuda a la conducción jugarán un papel clave, ya que si, por un lado, reducirán el número de siniestros, por otro, supondrán una vía de negocio interesante para los negocios de reparación. No en vano, para su correcto funcionamiento necesitan ser recalibrados, especialmente, tras una colisión, pues, no lo olvidemos, estos sistemas no reducen a cero los siniestros. Eso sí, contribuyen a su reducción.

Al hilo de esto, un reciente estudio, realizado por el Asociación para la Investigación Analítica en Seguridad Víal (PARTS por sus siglas en inglés), un organismo del que forman parte el Departamento de Transporte de Estados Unidos y fabricantes de automóviles, destaca que uno de los accidentes más habituales, las colisiones traseras, podría llegar a reducirse a la mitad.

Las colisiones por alcance

El tipo de siniestro en carretera mortal más frecuente en 2021 fue, según el estudio de la Dirección General de Tráfico Las principales cifras de la Siniestralidad Vial. España 2021’ la salida de vía, en el que se produjeron el 35% de las personas fallecidas. Y en cuarto lugar, con el 9% de los fallecidos (el 11% si hablamos sólo de vías interurbanas) se situó la colisión trasera y múltiple, es decir, el conocido como impacto por alcance cuando un vehículo impacta contra la parte trasera de otro que viaja en su misma dirección.

Pues bien, el citado estudio revela que la frenada automática de emergencia (automatic emergency braking (AEB)) y el aviso de impacto delantero (forward collision warning (FCW)), dos sistemas de asistencia al conductor con los que están equipados cada vez más vehículos, recortan a la mitad este tipo de accidentes.

Para su realización se utilizaron los datos recogidos de los fabricantes Honda, General Motors, Mazda, Mitsubishi, Nissan, Stellantis, Subaru y Toyota de 47 millones de vehículos de los años 2015 a 2020. Estos datos fueron cotejados con 12 millones de registros policiales de accidentes de 13 estados de los EE. UU., proporcionados por la Administración Nacional para la Seguridad en la Carretera (NHTSA, por sus siglas en inglés) del Departamento de Transporte.

La eficacia de los ADAS

Los resultados indican que en aquellos vehículos equipados con aviso de impacto delantero y frenada automática de emergencia, los choques por alcance se redujeron en un 49 % en comparación con los automóviles sin estos sistemas. Y el número de lesiones se redujeron un 53 %.

No obstante, cuando los vehículos estaban equipados sólo con FCW, los impactos por alcance se redujeron en un 16 % y el número de lesiones en un 19 %.

Asimismo, según los resultados del estudio, además de reducir a la mitad los choques por alcance, la frenada automática de emergencia tiene una gran efectividad en todo tipo de condiciones, incluso con mala meteorología o visibilidad reducida, si bien, para ello es fundamental su óptimo funcionamiento, algo que, cada vez con mayor frecuencia, sólo pueden asegurar los talleres de reparación de vehículos que cuentan con los dispositivos para realizar esta operación.

No obstante, este estudio evidencia que la eficacia en la reducción de accidentes por la acción combinada del FCW + AEB varía en diferentes condiciones. De este modo, su efectividad:

  • Cae, de noche al 42 % (entre el 39 y el 44 %) y al amanecer/anochecer, al 44 % (entre el 38 y el 48 %) frente a condiciones de la luz diurna, que es del 50% (del 49 y el 52%).

  • Es menor con límites de velocidad inferiores a 35 mph (56 km/h) que de 35 mph en adelante: con límites de velocidad de 25 a 34 mph (de 40 a 54 km/h) tiene una eficacia del 44% (entre el 42 y el 47%) y con límites de velocidad por debajo de 25 mph, se desploma al 24% (entre el 16 y el 32%).

  • Disminuye a medida que aumenta la edad del conductor, con una efectividad del 44 % (entre el 41 y el 46 %) para personas de 55 a 64 años; del 42% (entre el 39 y el 45%) con conductores de entre 65–74; y del 34% (entre el 29 y el 38%) cuando tienen 75 años o más años.

  • En carreteras mojadas baja al 44 % (entre el 42 y el 47 %) y con mal tiempo al 42 % (entre el 39 y el 45 %), frente al 49% (entre el 48 y el 51%) en carreteras en seco o con buen tiempo.

  • En vehículos de flota —propiedad del vehículo en el momento de la venta— cae al 43% de efectividad (entre el 40 y el 45%) frente a vehículos de particulares, que asciende al 50% (entre el 48 y el 51%).

  • En choques que ocurren en una intersección la efectividad baja al 45 % (entre el 43 y el 46 %) y al 34 % (entre el 30 y el 38 %) en choques que ocurren en tramos de carretera con curvas. Mientras, en tramos de carretera rectos esa efectividad alcanza el 50% (entre el 49 y el 51%).

Por otra parte, otras tecnologías también incluidas en el estudio como la que ayuda al vehículo a permanecer en su carril (LKA, lane keeping aid) o a mantenerlo centrado en la carretera (LCA, lane centering assistance), y que cada vez tienen mayor presencia en los vehículos, igualmente han demostrado que reducen el número de colisiones que normalmente provocan graves lesiones a los ocupantes de los vehículos.

La proliferación de los sistemas ADAS en los vehículos hará que su recalibración vaya adquiriendo aún más importancia, pues ya es un negocio en auge para el taller de chapa y pintura, como te contábamos en este post. Mientras, en esta otra entrada de nuestro blog te explicábamos cómo los ADAS han disparado el precio de las reparaciones de carrocería.

 

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