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La pandemia de la COVID-19 ha puesto al mundo patas arriba y los talleres de reparación de vehículos no han sido una excepción. Los datos del sector muestran una evidente caída de la facturación en 2020 debido al desplome de la movilidad, en parte, por las medidas adoptadas por las distintas administraciones para controlar la pandemia.

En este sentido, los talleres de carrocería también han tenido que incorporar a su rutina algunos elementos (como la desinfección de los vehículos) que hace sólo un año eran impensables. Todo, con el objetivo de hacerlos entornos más seguros tanto para los profesionales que en ellos trabajan, como para sus proveedores, clientes…

Un taller más seguro

De este modo, los miembros de nuestro equipo ahora deben guardar distancia unos de otros. No se reúnen en salas de descanso (si disponemos de ella en nuestras instalaciones) ni almuerzan juntos. Por supuesto, nuestros profesionales usan mascarillas, de igual forma que requerimos a clientes y otros visitantes de nuestro taller que también la usen.

Todas estas medidas se han convertido en nuestros estándares de seguridad, diseñados para protegernos a todos de posibles contagios. Sin embargo, ¿es posible ir más allá? ¿Podemos crear nuevos estándares o reforzar los existentes con otros comportamientos que aumenten la seguridad en nuestro taller?

Ahora es un buen momento para construir e implementar, en este sentido, un plan de seguridad continua, porque todos tenemos un mayor respeto por las medidas de seguridad y las mejores prácticas, nos gusten o no. Y es que, a menudo, donde hay conciencia, hay menos resistencia y más aceptación.

De este modo, si aún no tenemos procedimientos de seguridad escritos y ejecutables en nuestro taller, puede ser un buen momento para consultar a profesionales (por ejemplo, nuestra empresa asesora en prevención de riesgos laborales), que nos ayuden a crearlos. Y si ya disponemos de estándares de seguridad establecidos, podemos consultar para revisarlos, a fin de reforzarlos y rellenar posibles vacíos.

Piensa que un taller seguro evitará contagios, accidentes laborales… y en definitiva esos imprevistos que, además de poner en riesgo la salud de cuantos trabajan en él, impactan negativamente tanto en su eficiencia como en su productividad.

Medidas de seguridad en el taller de carrocería

Los estudios realizados para clasificar la frecuencia y los tipos de lesiones que se producen en los talleres de reparación de carrocería destacan que los tres grupos más frecuentes suelen ser esguinces, laceraciones (cortes) y contusiones por impactos. Las listas a menudo incluyen también lesiones oculares (polvo, salpicaduras, chispas y, en general, cualquier proyección de cuerpos extraños) y problemas respiratorios por exposición a sustancias tóxicas y/o partículas.

En general, todas ellas, con la adopción de las medidas de seguridad correctas, son evitables. Eso sí, unas más que otras. Por ejemplo, las lesiones oculares, generalmente causadas por pequeñas piezas de metal incrustadas en el ojo, es posible esquivarlas con el uso del tipo adecuado de gafas protectoras. Así, para una mayor seguridad, deberían ser de las que disponen de protectores laterales que eviten el impacto de cualquier objeto extraño proyectado (por ejemplo, al realizar trabajos de chapa).

Además de las gafas protectoras, los profesionales del taller deben contar con todos los equipos de protección individual necesarios para ejercer su actividad. De igual forma, se debe prestar atención a las posibles necesidades que, en materia de seguridad, se observen en las instalaciones, el equipamiento…, además de estar en disposición de afrontar situaciones de emergencia con el material adecuado (botiquín, extintores…) y los necesarios conocimientos básicos de primeros auxilios.

Formación en seguridad

En este sentido, hay que resaltar la importancia de la formación del personal del taller. Toda la normativa sobre prevención de riesgos laborales está regulada por la Ley 31/1995, de 8 de noviembre. Esta norma recoge, en su artículo 19, que “en cumplimiento del deber de protección, el empresario deberá garantizar que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, en materia preventiva”.

En línea con esto, a mediados de 2017 se publicó en España el II Convenio Colectivo Estatal de la Industria, Tecnología y Servicios del Sector Metal, donde se establecía, en relación con dicho artículo, que para 2020 todos los miembros de los talleres mecánicos deberían tener dicha formación actualizada. De lo contrario, los talleres estarían expuestos a posibles sanciones.

Por último, destacar que en internet podemos encontrar diverso material (guías, vídeos…) que nos puede ser útil en cualquier momento para mejorar la seguridad en nuestro taller de carrocería.

Si te preocupa garantizar la seguridad y la salud de profesionales y clientes en tu negocio de chapa y pintura en tiempos del Covid-19, no te pierdas este post. Y si lo que necesitas son ideas para mejorar tu taller de chapa y pintura, asómate a este otro.

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