tendencias-sector-automoción-2019

Son tiempos apasionantes para el sector de la automoción. Los conceptos vinculados a la movilidad y al coche están cambiando a gran velocidad y los gerentes de taller y profesionales de servicio postventa en automoción estamos obligados a mantenernos al día de las tendencias del motor. Y es que esas tendencias del sector de la automoción van a afectar, para bien o para mal, a la gestión y rentabilidad de los talleres. Decimos para bien o para mal porque el impacto no tiene por qué ser necesariamente negativo: en las manos del sector, y sus profesionales, está transformar lo que parecen amenazas en oportunidades.

Ejemplos hay muchos. Basta asomarse a la historia del motor para comprobar que estamos en un sector que lleva la disrupción en su ADN, en una carrera constante por ir mejorando diferentes aspectos como la velocidad, la seguridad vial, la ergonomía, los consumos…

El sector de la automoción se mueve

El sector de la automoción está acostumbrado a buscar nuevos materiales para rebajar el impacto medioambiental u optimizar costos, por ejemplo. Está acostumbrado a buscar la máxima ergonomía y comodidad. ¿Habría pensado Henry Ford en un espacio para un reposavasos o en un equipamiento para escuchar música en el coche? Lo habría hecho, probablemente, si hubiese detectado la necesidad entre los automovilistas. O por ejemplo, ¿sabías que en sus primeros años Peugeot se dedicaba a fabricar molinillos de café y que tardó bastantes años en comenzar en el sector de la automoción?

Son, sin duda, buenos ejemplos de la capacidad de adaptación de la que siempre ha hecho gala el sector… ¿Qué podemos esperar a corto y medio plazo en relación con la transformación del sector de la automoción?

¿Cómo será el coche del futuro? Será un coche autónomo, eléctrico, conectado y compartido.

El coche del futuro, al menos en el largo plazo, parece que se alimentará de energía eléctrica, una energía a priori menos contaminante ya que se reducen los problemas de contaminación por ruidos y por emisiones de gases nocivos. De hecho, se estima que en el año 2030 aproximadamente el 55% de los coches vendidos sean totalmente eléctricos.

tendencia coches eléctricos

Será, también, un coche autónomo y probablemente eléctrico, lo que permitirá a los automovilistas realizar otras tareas mientras se desplazan en sus vehículos. La inteligencia artificial, en este sentido, probablemente jugará un papel crucial en todo ello.

En este contexto, la necesaria adaptación de las infraestructuras, junto con el desarrollo de baterías fiables y duraderas, es el principal reto al que se enfrenta el coche autónomo y eléctrico para triunfar.

La llegada de nuevos materiales al vehículo es también una realidad. Los fabricantes invierten cada vez más en la búsqueda de materiales más flexibles, resistentes, duraderos… pero también amigables con el medio ambiente.

La conectividad no hará sino ganar peso en el automóvil. Una conectividad necesaria para el trabajo o el ocio dentro del habitáculo (es decir, la conectividad de diferentes dispositivos en el interior del coche), pero también para muchas funciones del propio coche o para la importante relación con otros vehículos e incluso con la infraestructura. La carretera será, así entendida, un espacio de diálogo digital.

Asimismo, el concepto de propiedad del vehículo parece diluirse en favor de un modelo de suscripción, más flexible y económico: el automovilista solo paga por utilizar el coche el tiempo que lo necesite.

¿Cómo será la movilidad del futuro? Una movilidad más sostenible, flexible… e individual

Coches a demanda: esa es la clave. Poder disponer de un coche solo cuando se necesita y pagar solo por uso, sin tener que preocuparse de otras cuestiones como el seguro del coche, el mantenimiento, el aparcamiento… La tendencia va más allá del modelo de coche compartido, presente ya de forma importante en grandes ciudades. Mediante determinados servicios, los automovilistas podrán conseguir un vehículo donde y cuando quieran, sin tener que compartirlo necesariamente con otros usuarios. De hecho, en algunos informes se señala que, en 2030, uno de cada tres kilómetros rodados se desarrollará en el marco de algún tipo de uso compartido. Nos encontraremos en un escenario individualista de pago por uso, modelos de suscripción… en definitiva, modelos mucho más flexibles que el clásico vehículo en propiedad.

impacto medioambiental movilidad del futuro

Por todo ello, sería una ingenuidad pensar que todos estos cambios en el sector de la automoción y la movilidad solo van a afectar a los fabricantes de coches. Muy al contrario, todos los negocios relacionados de un modo u otro con el motor serán impactados.

Analizamos, a continuación, algunos de los impactos que se producirán en las empresas de automoción a causa de las tendencias y cambios en el sector del automóvil que hoy conocemos.

El coche como servicio, desde todos los puntos de vista

Es una de las tendencias en el sector de la automoción que ya asoma con más fuerza: el pago a demanda o por servicio.  La digitalización está permitiendo ofrecer nuevos servicios que, por ejemplo, en postventa, van más allá de la venta de un recambio o una operación de mantenimiento.

Esta disrupción afecta a todos los ámbitos del motor. Desde la contratación de pólizas de seguros a demanda, por días o incluso por horas, a muchos puntos del servicio del taller. De hecho, se espera que los ingresos por servicios aumenten en los próximos años, por lo que son muchas las empresas del sector que se están transformando y adoptando modelos digitales para garantizar su supervivencia en un futuro que puede ser prometedor. La recopilación y análisis de datos, la gestión o el almacenaje se verán profundamente modificados. Esto no debería asustarnos: recordemos el caso de Peugeot y sus molinillos de café…

El coche como un compendio de software

Un coche inteligente y conectado es en realidad una especie de gran ordenador y, como tal, deberá ser actualizado con relativa frecuencia, de un modo u otro. Gracias a la actualización los automovilistas podrán beneficiarse de avances tecnológicos. De hecho, se especula también con que se acortará la vida de los coches y que estos serán sustituidos cada vez en menor tiempo, pero quizás sea pronto aún para poder vaticinarlo con rigor.

No obstante, fabricantes de vehículos y de industrias afines sí se verán obligados a cambiar o explorar otros modelos de negocio para poder encajar y rentabilizar ese nuevo escenario.

Todos los negocios vinculados al mundo del motor, también los concesionarios y sus áreas de postventa, y los talleres, tendrán que impulsar su digitalización para no desposicionarse frente a la competencia y frente a los automovilistas, consumidores cada vez con las ideas más claras en materia de movilidad y más exigentes.

La pintura y el futuro del coche autónomo

¿Qué puede aportar la pintura del automóvil a esta nueva etapa de la cambiante industria del automóvil? Sin duda, mucho más de lo que puedas imaginar. Porque la pintura juega un papel crucial a la hora de garantizar una conducción autónoma segura, garantizando un mínimo impacto medioambiental.

Como fabricante de recubrimientos para automoción líder en la industria del automóvil, y desde la marca PPG Refinish, lo sabemos bien, por eso ya trabajamos en el desarrollo de acabados específicos adaptados a las necesidades de los vehículos autónomos y eléctricos.

coches autónomos

Sabemos que los acabados negros y grises son algunos de los preferidos por los conductores de todo el mundo. Pero también que plantean desafíos cuando pensamos en su aplicación en los coches autónomos. ¿El motivo? Dichas superficies oscuras absorben mucha más luz que las blancas, interfiriendo en la forma en la que las señales infrarrojas de los sensores que hacen posible la conducción autónoma se reflejan. O lo que es lo mismo: los vehículos que visten estos acabados son menos visibles para los coches autónomos, poniendo en riesgo la conectividad de sus sistemas y la seguridad de la circulación.

En cualquier caso, nuestros investigadores ya trabajan para superar dichos inconvenientes logrando hacer visibles los coches “oscuros” a los ojos de los vehículos autónomos. ¿Cómo? Incorporando una capa específica en el acabado que permite reflejar las señales de los sensores antes de que sean absorbidas a nivel más profundo. Como ves, un nuevo cambio que también afectará a la forma en que el vehículo será reparado cuando llegue el momento de repintarlo.

Asimismo, desde la compañía se trabaja en el desarrollo de soluciones y recubrimientos que permitan responder a otros de los desafíos a los que se enfrentan los vehículos en un escenario de conducción autónoma, como mantener sus sensores y cámaras libres de nieve, hielo y suciedad, y que garanticen su mínimo impacto medioambiental. Todo para mantener los “ojos” de la conducción autónoma lejos de agentes externos que influyan en la forma en que se comportan. Apasionante, ¿verdad?

 

Suscríbir

Volver