Tipos de enmascarados para el repintado de vehículos y recomendaciones imagen

El enmascarado para el repintado de vehículos, como ya hemos contado en El Blog del Pintor, es un proceso de crucial importancia en el trabajo de cualquier pintor. Y es que, efectuar esta operación con la precisión que requiere cualquier otra etapa del repintado asegurará un resultado final óptimo.

¿Y qué debemos tener en cuenta para enmascarar de forma eficaz? Para ello, no sólo se deben seguir algunas pautas que nos ayudarán a evitar daños innecesarios (pulverizaciones, lijados...) en piezas que no se vayan a repintar, también conviene conocer ciertos detalles que entraña el enmascarado para solventar esta operación de forma profesional.

¿Hay distintos tipos de enmascarado?

Efectivamente, a lo largo del proceso de pintado cabría distinguir varios tipos de enmascarado. En la fase de preparación, no es necesario un enmascarado o perfilado preciso de las piezas. Será suficiente con enmarcar la zona a trabajar para proteger el entorno de las piezas y no deteriorarlas durante la aplicación de imprimaciones y aparejos, así como durante los procesos de lijado de las masillas y aparejos.

Por su parte, en la fase de aplicación de la pintura de acabado, se deben enmascarar, y, por tanto, proteger de la pulverización de pintura, no sólo las piezas adyacentes a las piezas a pintar, sino también la parte de las piezas a pintar, si se va a realizar un pintado parcial aprovechando una moldura o pliegue; así como las gomas o elementos de las piezas a pintar cuando éstos no se hayan desmontado (lunas, gomas, molduras, etc.).

Estos enmascarados sí deben ser precisos y cubrir no sólo los elementos contiguos, sino todas las zonas que puedan ser pulverizadas durante la aplicación de la pintura de acabado, obligando en muchas ocasiones a cubrir el vehículo completo.

Por lo que se refiere al perfilado de diseños, la superficie a pintar debe enmascararse de forma precisa y exacta para recibir los diferentes colores de pintura de acabado. Este enmascarado se realiza con cintas específicas para delimitar los diferentes colores que componen el diseño.

Recomendaciones para el enmascarado

Además de emplear productos de calidad y específicos, se deben tener en cuenta una serie de recomendaciones para evitar posteriores problemas derivados de un incorrecto proceso de enmascarado.

De este modo, en la aplicación del aparejo no se debe llegar hasta el límite del enmascarado, puesto que tras el lijado podría notarse el contorno de la zona aparejada después de la aplicación de la pintura de acabado. Si se quiere evitar la aplicación de aparejo en una zona relativamente cercana a la reparación, puede emplearse burlete, cinta de transición o cinta de carrocero doblada para delimitar esta zona, obteniendo un borde más suave que colocando cinta de carrocero de la forma habitual.

Por su parte, en el enmascarado para la aplicación de la pintura de acabado podemos distinguir dos tipos de operaciones: la cubrición, para tapar las superficies a proteger, empleando papel o plástico; y el perfilado, para delimitar la separación o corte entre la superficie que debe recibir pintura y la que no, siendo esta última fase la que requiere mayor precisión y tiempo.

La forma correcta de realizar este enmascarado consiste, en primer lugar, en la colocación del plástico o papel sin llegar al borde de separación. Y en segundo lugar, realizar el perfilado del contorno mediante cintas de carrocero o cintas para molduras que se coloquen por encima del papel o plástico.

De esta forma, evitamos que durante la aplicación de pintura en esta zona se levante parte de la cinta que acompaña al plástico o papel y acabe pulverizándose por debajo del enmascarado.

En el caso de llevar a cabo un pintado parcial aprovechando un pliegue en la chapa o en el plástico, se debe limitar la zona empleando burletes o cintas de transición para evitar la creación de un borde brusco en la pintura de acabado. Se recomienda poner primero cinta de carrocero a lo largo del pliegue, pero sin llegar al borde, y a continuación, el burlete o cinta de transición en el borde.

Por último, antes del secado de la pintura es aconsejable retirar el burlete o cinta de transición para evitar que quede marcada la separación. En algunas ocasiones puede ser necesaria la aplicación posterior de disolvente integrador en la zona de unión, preparando primero la zona con un lijado muy fino.

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